No me gusta la mayoría de connotaciones que tiene la palabra "demasiado". Dicen que en la vida hay que ir a un punto medio, entre dos extremos, pero este término me lleva continuamente a uno de ellos.
Por ejemplo, hay grandes frases como "Me gustas demasiado", que para mí viene a ser: parece que deberías gustarme menos. Otra de las súper estrellas sería "Esto es demasiado bueno para ser verdad": no lo merezco, mejor tráiganme algo peor.
Pero lo que más me desconcierta es que siempre es o "demasiado pronto" para algo o bien "demasiado tarde". Nunca se llega a tiempo. Y yo por una vez quiero ser puntual, por lo que acabo de decidir que el mejor momento es ahora.
(No vaya a ser demasiado tonta como para no darme cuenta).
(No vaya a ser demasiado tonta como para no darme cuenta).
No hay comentarios:
Publicar un comentario