Llevaba ya tanto tiempo sin escribir que me he visto en la obligación de hacerlo. No esperéis alguna reflexión, ñoñada, o similar, esto va a parecer un diario, lo siento.
Querido -espero- lector que se aburre, en mes y medio empiezo la bendita y futuramente odiada universidad, y la verdad, me gustaría preocuparme más por ello.
Hoy es el segundo día que estoy probando a comer sin gluten para ver si, después de un mes, me encuentro mejor. (Que ésto es por contaros algo, no os preocupéis, estoy mejor, la vida es genial y el cielo muy azul).
Me desespera tener que mirar dónde coño pone el "Sin gluten" en cada alimento que quiero comer.
¿Sabéis que mi comida preferida es la pasta? Ya deben de estar buenos los macarrones de arroz y los espaguetis de maíz.
El pan sin gluten está malísimo, parece una masa incomible. Por no hablar de las magdalenas. (A esto debería llamarle: Diario de una posible celiaca)
Ahora debería escribir un buen final para compensar esta entrada, pero tengo Django desencadenado esperándome en el pause.
A dormir todos, que es tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario