Me doy cuenta de que me he acostumbrado a algo cuando veo que ese algo flojea.
Y odio acostumbrarme a determinadas cosas, momentos, o personas; porque cuando llega la hora de desacostumbrarse, aunque probablemente el cambio vaya a ser a mejor, me cuesta demasiado.
¿Me estoy explicando fatal, no?
En resumidas cuentas, debe ser miedo a lo nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario