lunes, 23 de julio de 2018

No me salvarás

Es verdad, todo pasa cuando menos me lo espero. 
No me esperaba nada de ti, ni siquiera presté demasiada atención. 
Ni siquiera pensé que serías todo lo contrario a lo poco que me imaginé, que me sobrarían las cosas en común. 
Cada vez que todo empezaba a indicar que no merecía la pena, me gustabas más. 

Y no te esperaba tan tú apoyada en mí. En mí, en mi cama. Y no me esperaba a mí así. Tan perdida y tan a gusto de estarlo. No me imaginaba tanta poca cordura pensando que no quería que se terminase la forma en la me mirabas a mí. A mí, en mi cama. 

Ya he pensado el mismo número de veces en huir, que en decirte las ganas que tengo de estar contigo y besarte despacio. Mentiría si no dijese que estoy a dos pasos de lo primero y que esto es lo que menos quiero hacer. Pero me lo debo. Porque me dejaría llevar por ti y sería un poco más "yo" y un poco menos "miedos". Pero sé que eso es tan irreal como las más de 12 horas que estuve contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario