Me gustaría escribir algo en serio, algo profundo, algo gracioso, lo que fuese, pero saber que voy a escribir antes de ponerme a hacerlo.
No como ahora, que estoy escribiendo sobre la marcha, que creo que ni releeré cada línea que voy poniendo.
Supongo que es por lo que creo, porque no estoy estable, porque no sé realmente como estoy.
Creo que estoy bien, pero en realidad tampoco tendría motivos para estarlo, todo lo que podría haber ido bien, me ha salido mal.
Ya sé que debería de sentirme afortunada por tener la vida que tengo, y me siento afortunada, pero si me empiezan a fallar cosas de mi habitual rutina, comienzo a flojear por todos lados y siento que se me viene el mundo encima.
Aun así soy de controlarme, solo hay que verme cuando mi madre me pone de mala leche, las ganas que me entran de dar un puñetazo a la mesa o de gritar aunque sea, pero no lo hago, ojalá lo hiciese, pero en cuanto lo voy a hacer mi cabeza se anticipa y retengo las ganas.
Ya no sé que tiene que ver esto último con lo que estaba diciendo, bueno, eso, que me controlo. Pero eso no significa que pueda controlar mis bajones o prolongar mis momentos de felicidad.
Significa que pienso, seguramente pienso demasiado, le doy vueltas a todo, aunque muchas veces no veo el control, veo actos impulsivos y eso después me da más en lo que pensar.
No sé como soy realmente, muchas veces digo que desde hace tiempo voy demasiado a mi bola, pero tal vez soy así. Me siento muy tonta cuando estoy sola en mi cuarto pensando en lo que he hecho a lo largo del día, haber actuado de una forma u otra condiciona tantas cosas...
Me afecta todo, me doy cuenta de la mayoría de las cosas y no siempre lo que pienso va acompañado de como actúo.
No pienso releer el principio porque cambiaría algunas cosas que he escrito, pero si las he escrito es por algo.
Aunque sea para ponerme a prueba.
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