Recuerdo mirar el móvil esperando a que haya algo tuyo. Un mensaje, una perdida, lo que sea.
Recuerdo quedarme con el móvil en la cama esperando a que me contestases al último mensaje o me dieses un toque como señal de que ya no contestarías.
Recuerdo sentir ese cosquilleo todas las mañanas al recordarte.
Eso no era normal.
Seguir con el cosquilleo a lo largo del día.
Me empezaba a preocupar, no podía sentirme así, y menos por ti.
Empezaron los ¿Y si...?
Recuerdo quedarme en la playa esperando a que sonase "Por quererte"en la radio, cerrar los ojos y pensar en ti.
Fui escribiendo en un diario todo lo que iba sintiendo.
Imaginarme besándote.
Recuerdo las ganas de que mis padres se fuesen a dar un paseo y poder llamarte.
Tener ganas de volver a casa y verte.
Tener ganas de ti.
Abrir los ojos, volver al presente, y darme cuenta que después de 3 años, me sigues encantando como el primer día.
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